NAZAR | Amuleto contra el “mal de ojo”

A través de la historia de la humanidad, la figura del ojo ha sido considerada como un poderoso talismán para ahuyentar las fuerzas del mal.

Mal de Ojo
Es una creencia que existe en los países de la costa mediterránea, Arabia, Turquía y la India.
El mal de ojo se sustenta fundamentalmente en la idea de que todos somos energía y de que las energías positivas pueden causar mucho bienestar, pero las negativas mucho daño.
Se llama así al Mal producido a una persona a través de los ojos, herida del aura.
La energía va desde el ojo de una persona hacia otra, con una mirada llena de codicia o rencor de manera voluntaria o involuntaria, diciendo elogios mal o bien intencionados.
A la persona afectada se dice que está ojeada o le echaron mal de ojo.
Cuando una persona envidia y mira a otra persona, la “misericordia divina” o energía protectora que envuelve a cada uno de nosotros genera una apertura por donde entra el juicio,
que cae sobre la persona mirada y también sobre el que está envidiando.
Esta energía es negativa para ambas partes.
Nuestra esencia es recibir del creador, por lo que siempre, buscamos satisfacer esta necesidad.
Somos únicos e irrepetibles, pero cuando Seres divinos a imagen y semejanza de Dios, como es la raza humana, no se valora y esta comparándose y compitiendo entre ellos, constantemente, aparece esta energía tan negativa; la envidia. Debe haber un compromiso interno de no echar mal de ojo, ya que, a veces nos descubrimos deseando algo que no es nuestro o envidiando a otros.

Simbolismo

El simbolismo del ojo, se asocia al Sol, fuente de luz y el acto de ver, así a lo largo de la historia se han utilizado amuletos en forma de ojo como excelentes aliados para poder librarse de todo tipo de enfermedades y males.
El ojo azul presenta el color claro del cielo y del pensamiento, dándole unas connotaciones muy positivas, por lo que se cree, que atrae la buena suerte a su portador. También es habitual, que el ojo azul se combine con otros símbolos protectores con la intención de aumentar así el poder del amuleto: Herraduras adornadas con ojos azules, La mano de Fátima con un ojo azul en el centro de la palma…
El color más popular es el azul ya que En Turquía y los países circundantes, escasea el agua, por lo que es muy valorada para ellos, dándole el significado de crecimiento y prosperidad. El color azul, recuerda a la gente el agua fresca.
En la fe judía, el color rojo se asocia a menudo a la suerte y la buena fortuna, así que el rojo es también un color popular. La idea es proteger su casa, oficina o personas a las que ama.

Talismán


El Nazar Boncugu (o cuentas de Ojo Turco)  sobre un fondo azul un ojo que mira alejando cualquier daño.
Los malos sentimientos o grandes elogios que están en los sentimientos de las personas, salen hacia fuera a través de los ojos.
Nosotros poseemos, como seres divinos que somos, la capacidad de frenar esta energía, diciendo en nuestra mente o en voz alta “no al mal de ojo” frente a un elogio de otros o nuestro.
Pero, como no siempre estamos atentos, se ocupan estos talismanes que absorben esa energía.
Los ojos, son la parte más expresiva del cuerpo y para evitar o reflejar ese poder, decidieron utilizar este amuleto.
Así fue como empezaron a ponerse un amuleto con forma de ojo, el cual elimina o devuelve la energía negativa de este poder a quien la ha enviado.
En los últimos 3.000 años la artesanía de Anatolia (Turquía) le ha dado una identidad a esta tradición.
Los artesanos de Anatolia combinan la fuera del fuego con diferentes materiales para crear un poderoso talismán en contra del “mal de ojo”.


El Ojo Turco ha tenido su origen, como su nombre lo dice, en Turquía y se sigue produciendo con el mismo método de hace miles de años.
Lo podemos encontrar en diferentes productos: protectores para plantas, pinches para el pelo, pulseras, collares, anillos, aros, prendedores para bebés, colgantes para el auto, llaveros, decoración para la casa, pisapapeles para la oficina, imanes, bolsos, etc.
Y en distintos materiales como vidrio, madera, plástico, género, cerámica, metal y otros.
Dice la leyenda que el Ojo Turco se sacrifica por su dueño y se rompe cuando absorbe esa energía.

USO

Los entendidos sugieren que si la intención es ponerlo en casa, hay que colgarlo en la entrada, así cualquier visitante lo podrá observar.
Asimismo, si el propósito es usar este amuleto en forma personal, el más común posee un tamaño pequeño para poder colocarlo en el bolso o la cartera.
En caso de que el amuleto se rompa, también se dice que habrá actuado protegiendo al que lo porta e inmediatamente habrá sustituirlo.

SINTOMAS
Una persona bajo el efecto de mal de ojo empezará a sentirse nervioso, asustado y agitado sin causa alguna,  luego pasará a tener síntomas físicos como mareos, náusea, diarrea, dolores de cabeza,  espalda, cansancio y agotamiento.
También puede haber una sensación constante de opresión en el pecho – como un mal presentimiento.
Afecta a adultos y niños por igual y ante la consulta a los médicos estos no encuentran motivo justificado para estos síntomas.
Otros efectos atribuidos al mal de ojo incluyen accidentes, racha de mala suerte y pérdida súbita de relaciones, dinero o negocios.

NIÑOS

Algunos bebes dejan de alimentarse y vomitan.
Siendo estos últimos los más afectados por este mal ya que son los más débiles.
Hay 3 síntomas muy definidos:
– Llanto continuo (sin haber causa aparente alguna).
– Falta de apetito.
– Insomnio (se suelen despertar por la noche).

ADULTOS
Padecer estos síntomas no significa que tengamos mal de ojo pero muchas veces coincide.
1.-Insomnio
2.-Pesadillas y sueños negativos repetitivos.
3.-Sobresaltos durante el sueño (se despiertan con sensación de azoramiento y agobio)
4.-Pesadez y opresión en el pecho ya sea dormido o despierto.
5.-Presión en la garganta por un sueño ocurrido en las últimas horas de la noche.
Siempre en este caso el despertar es sobresaltado con la presión en la garganta.

Tristeza, llanto, dolores de cabeza, estómago y espalda sobre todo. Tensión nerviosa y falta de concentración.
Los mareos, la perdida de memoria, desgano. Aparecen problemas familiares,  laborales y económicos.
También puede ocurrir, que se rompa algún artículo de la víctima, sin haber existido una causa para ello.
En una palabra la persona ha cambiado su vibración energética habitual y todo se viene en su contra.

LEYENDA

La historia de la humanidad nos demuestra, que estas miradas celosas fueron conocidas por muchas culturas.
Algunos ejemplos son los griegos, que, salían a las batallas con los ojos pintados en la proa de sus barcos.
Los egipcios con su conocido “Ojo de Orus”.
En la india se cree que la pintura para el rostro se originó con la finalidad de protegerse del “mal de ojo”.
Los musulmanes y judíos también reconocen esta energía y utilizan el ojo para protegerse, hasta el día de hoy.

HISTORIA

La influencia maléfica otorgada a la mirada es una creencia muy antigua.
En tierras turcas cuenta la tradición sobre una roca en el mar que ni siquiera con la fuerza de muchos hombres y mucha pólvora podía ser movida o dañada.
Un hombre conocido por estar siempre con mal de ojo o “nazar” como se dice en turco,  fue llevado por el pueblo  para ver qué ocurría cuando se enfrentara con aquella roca. Al verla , exclamó: “¡Dios mío! ¡Qué roca grande!”.
En ese momento un ruido terrible se escuchó y la piedra rompió en dos partes.
Desde entonces, el hombre curó de su mal y los restos de la piedra se convirtieron en amuleto para evitar el mal.
Las raíces de esta creencia se remontan hasta Babilonia y el antiguo Egipto. Aparece entre Sumerios y los hititas.
Algunas fuentes dicen que el origen del ojo azul se debe a una invasión de pueblos del norte. Los nórdicos tenían ojos azules y los habitantes de Anatolia creyeron que ellos les echaban mal de ojo, así crearon el ojo azul.

Lic. ILeana Kostogianis
Terapeuta Holistica/ Instr. Yoga
Editora Revista Ser Azul

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